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Test

Qué Hacer

-En caso de ser personas cercanas, a veces, es difícil protegerse de la primera agresión, ya que hay mecanismos a nivel psicológico que influyen y que generan la perpetuación de esa situación. Desarrollaras a corto plazo estrategias defensivas para auto justificar lo acontecido, ten mucho cuidado porque es una trampa muy peligrosa de la cual es difícil escapar.

-Lo que sí se puede evitar es que la agresión se repita. La única forma de impedirlo es buscar ayuda para que te haga un acompañamiento hacia una vida libre de violencia.

-Si estas en un espacio de ocio busca el Punto Violeta del Centro Asesor de la Mujer.

-Si ante una agresión te decides por la resistencia física, considera que sólo será adecuada si en el primer ataque reduces a tu agresor. Si le das la oportunidad de contraatacar, puedes sufrir daños mayores.

-Si te sientes capacitada para defenderte, actúa sobre zonas especialmente vulnerables, pero ten presente que una defensa inmediata y desordenada te pondrá en un peligro mayor.

Sólo hay que adoptar medidas iguales a las que utilizamos para prevenir atracos, robos y cualquier tipo de accidentes.

-Si te agreden, tu defensa puede ser gritar. Pero no pidas socorro. Grita “¡Fuego, fuego!”. Seguro que el vecindario reacciona con mayor rapidez.

-Observa detalles de tu agresor: color del cabello, lunares, marcas en la piel, vestimenta o vehículo que utiliza. Así podrás describirle mejor a la Policía y facilitar su detención.

-No te laves ni te cambies de ropa, cualquier prueba o signo puede ser importante.

-Acude lo antes posible a la comisaría a poner la denuncia.

-Pide que te acompañen al hospital para ser atendida a alguien de tu confianza.

-Solicita el reconocimiento ginecológico y toma de muestras biológicas.

-Pide que el tratamiento preventivo del embarazo y de las Enfermedades de Transmisión Sexual se haga lo antes posible.

-En el caso de que despertemos aturdidas, sin recordar cómo hemos llegado allí, ni qué ha pasado y, además, tenemos hematomas o molestias inusuales tanto en la zona genital como por el cuerpo (dolor de cabeza, de barriga o vómitos), es posible que hayamos sufrido violencia sexual facilitada por drogas. El agresor (conocido o desconocido) podría haber introducido algún tipo de sustancia en nuestra bebida (café, infusión, refresco, cerveza, cubata, etc.), produciéndonos somnolencia, disminución del nivel de conciencia, relajación muscular y amnesia durante 3-8 horas. De esta forma, se disminuye nuestra voluntad y capacidad de resistencia. Ante esta sospecha también habría que seguir estas indicaciones de qué hacer ante una agresión sexual.

–  Si eligiéramos no denunciar en los días posteriores a la violencia sexual, es importante que sepamos que podemos hacerlo en cualquier momento. Pues, aunque muchas evidencias físicas y biológicas que permiten identificar al agresor se perderán con el tiempo, nunca es tarde para dar el paso de denunciar lo que hemos sufrido. Igualmente, hayamos o no realizado la denuncia, siempre podemos pedir apoyo y asesoramiento profesional.

Ante cualquier caso no te sientas obligada a compartir tus contraseñas ni fotos por internet, no podemos tolerar que ello se convierta en una prueba de amor.

A modo de prevención, al igual que para cualquier tipo de delito cibernético es importante que de manera habitual cambies tus claves, no guardarlas en ningún dispositivo, y utilizar diferentes claves para cada red social o programa.

En caso de delito o extorsión:

Empezar por bloquear con contraseña tus dispositivos móviles y ordenadores. Cuando te sientas cómoda en una relación, puedes ser más flexible con la seguridad. Se recomienda ponerle contraseña a los smartphones sin importar el estatus de la relación.

También es recomendable instalar software antivirus en tus dispositivos electrónicos, especialmente en los teléfonos y tablets, para proteger mejor cualquier información confidencial que tengas guardada, y sobre todo, tapar la webcam cuando no la estemos utilizando. Además, es conveniente instalar software de rastreo que permita borrar a distancia la información de un dispositivo perdido o robado.

Con respecto a enviar fotos de sexting o compartir contraseñas el consejo es claro: simplemente no hacerlo. No hay que sentirse en ningún caso obligado a hacerlo y eso no significa que estés ocultando algo. Además, actualmente está penado.

Una vez que se comparte una foto o un vídeo a través de un mensaje de texto o de correo electrónico o de WhatsApp/Line, el creador pierde el control de lo que ocurre con ese material.

Después de una ruptura cambia tus contraseñas y si tu ex tiene fotos o datos comprometedores, puedes convencerle e intentar que borre esos archivos.

No minimices lo que te ha ocurrido, ya que de cualquier modo ha sido un acontecimiento traumático en tu vida.

No te avergüences de pedir ayuda, ni sientas que te van a prejuzgar, son situaciones más habituales de lo que piensas.

Si fuiste víctima hace tiempo nunca es tarde para pedir la ayuda.

Piensa, que con mayor o menor intensidad el 40% de las mujeres hemos pasado por situaciones de violencia sexual.

Aunque hay situaciones de mayor vulnerabilidad, la condición para sufrir un acto de violencia sexual es SER MUJER.

La autoprotección no siempre es suficiente, aún así estamos expuestas y es necesario pedir ayuda.

Acude a profesionales especializados/as de los recursos y servicios disponibles para ayudarnos y recibir atención terapéutica si fuera necesario.

Cuando hemos vivido situaciones dolorosas y traumáticas necesitamos pasar por un proceso de recuperación para sobreponernos del malestar y de las posibles consecuencias (físicas, psíquicas y sociales) que nos haya generado la violencia sexual.

Podemos reconstruir una vida que no esté definida por los episodios sufridos. En este proceso tenemos que ser nuestra propia compañera, que escucha nuestras emociones intentando identificarlas y comprenderlas sin juzgarlas. Que presta atención y razona para autoconvencerse de que NO somos culpables ni responsables de la violencia sexual sufrida.

Una forma de cuidarnos a nosotras mismas es cuidar nuestra salud física y emocional, debería de ser una práctica habitual independientemente de haber pasado por un episodio traumático.

Es fundamental también iniciar un itinerario de toma de conciencia sobre las desigualdades de género y cuestionar nuestra posición en este mundo desde las distintas discriminaciones que sufrimos. Puede llevarse a cabo de manera autodidacta o con el apoyo de grupos feministas o de profesionales especializadas.

Cuando nos encontramos en situación de vulnerabilidad o malestar sentimos que nuestras capacidades están invalidadas o mermadas pero sería importante repensar que recursos y herramientas hemos utilizado en otros momentos y que nos han servido para superar el malestar o malos momentos.

Irremediablemente vamos a necesitar ayuda terapéutica cuando vivimos en constante estado de alerta, sufrimiento temor constantes o tenemos dificultades para controlar nuestras emociones y pensamientos, sufrimos pesadillas, nos aislamos, nos cuesta reiniciar la actividad sexual, sentimos que nuestro cuerpo ya no es como antes, nos sentimos incapaces de resolver las demandas cotidianas y adoptamos conductas poco saludables como beber mucho alcohol, comer compulsivamente, automedicarnos, consumir drogas autolesionarnos o manejamos ideas de suicidio.

Si además del episodio traumático contamos con otros indicadores generadores de malestar o vulnerabilidad ya ayuda se hace más inminente, como personas en situación de desarraigo cultural, geográfico o familiar, inmigrantes en situación irregular….

Nunca pienses que estás exagerando o que te puedes estar equivocando, si lo sospechas lo más probable es que así sea.

De cualquier forma no eres responsable de solucionar la situación ni de juzgarla, únicamente de poner en conocimiento y acompañar a una posible víctima si es el caso.

Si piensas que una mujer ha sufrido una agresión, o que pueda estar en peligro dirígete a ella. Pregúntale si está bien o si necesita ayuda.

Si crees que al intervenir corres peligro, llama a los equipos de emergencia pidiendo ayuda y hazlo saber, advirtiendo de su llegada inmediata.

Manifiesta tu rechazo a la situación. Ni entres en broncas ni actúes como si nada estuviera pasando o no fuera contigo. Una agresión es un delito, no una cuestión privada o de pareja.

ANTE UNA AGRESIÓN, TU SILENCIO TE HACE CÓMPLICE

SI TOCAN A UNA NOS TOCAN A TODAS

Centro Asesor de la Mujer

Es un servicio especializado, dependiente de la Consejería de servicios sociales e igualdad, dirigido a toda la ciudadanía. Nuestro objetivo es fomentar la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres entre toda la ciudadanía, así como orientar, informar y apoyar  a las mujeres víctimas de malos tratos. Ofrecemos asesoramiento jurídico, psicológico y social de manera inmediata

Avenida de España, s/n. (Chalet Ybarrola).

956 52 20 02

Servicio de atención psicológica y social a mujeres y menores víctimas de violencia de género (Integralia)

Cruz Roja

c/Juan I de Portugal s/n

956 525 000

Teléfono gratuito de información a la mujer 24 horas (Consejería de servicios sociales e igualdad)

900 700 099

Teléfono gratuito de información para personas con discapacidad auditiva y/o del habla

900 116 016

Servicio de videointerpretación visual a través de

http://www.svisual.org

Cuartel de la Guardia Civil Equipo de Mujer y Menor

Avda. de Otero nº 19

956 50 27 60 (ext. 5028 y 4251)

Comisaria de Policía Nacional

UFAM, Unidad de atención a la familia y a la mujer

Paseo Colón, 4.

091

Policía local de Ceuta

GRUPO UPAC

Avda. España s/n Edificio Polifuncional

956 52 82 44

Palacio de Justicia

Oficina de atención a la víctima

C/Serrano Orive s/n

956513295

Colegio de abogados de Ceuta

Asistencia jurídica gratuita

C/Serrano Urive s/n Entreplanta

956511099

Teléfono de emergencias

112

Emergencias sanitarias

061

Hospital Universitario de Ceuta

C/Colmenar s/n 856907000

 

Si estas escolarizada

Acude a la figura de coordinación de igualdad de tu centro

When and Where.

https://when-and-where.uptodown.com/android/ descargar

App creada por un grupo de alumnas de un instituto de Móstoles, con la finalidad de ofrecer seguridad a las chicas adolescentes al volver solas a casa.

Información

Manual de acompañamiento a la APP

Guía para la promoción de las relaciones afectivas y sexuales saludables y detección e intervención en casos de violencia sexual

Dirigida a profesionales que trabajan con jóvenes desde el ámbito educativo, con perspectiva interseccional

Folleto Informativo

Organizadores